LA NAVIDAD TIEMPO HERMOSO PARA CONTEMPLAR EL MISTERIO DEL DIOS HECHO CARNE

Este espacio quiere ser un ventana abierta al infinito que es Dios o una puerta abierta al finito, que somos cada uno de nosotros. Todos podemos comunicarnos con Él, porque la oración es el medio que tenemos para expresar lo que sentimos en cada momento. Dios que es amor, ha derramado, gracias a la muerte en la cruz y resurrección de su Hijo, la fuerza y la grandeza de su Espíritu Santo. Santa Teresa de Jesús define la oración: "tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos que nos ama" (V 8,5). No podemos olvidar que Dios nos ha regalado un año nuevo para que lo aprovechemos en bien de los demás y seamos cada uno de nosotros lo que Dios quiere y espera de nosotros. ¡Disfrutemos de esta nueva oportunidad!
DIOS ES AMOR Y NOSOTROS TENEMOS QUE SER REFLEJO DE SU AMOR ALLÁ DONDE ESTEMOS.


miércoles, 9 de enero de 2013

FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR



Juan inicia su predicación llamando a todos a la conversión para preparar el camino al Señor. Jesús acude al Jordán como uno más a bautizarse, pero no para sellar con el bautismo de agua una actitud interior de conversión, sino para sancionar, con un gesto significativo, su plena disposición a aceptar hasta la misma muerte, ése es el sentido que tiene la inmersión en el agua, a fin de llevar a término su misión.

El gesto de Jesús, aunque no tenga sentido de conversión, es sorprendente le sitúa entre los pecadores. Semejante gesto, difícil de entender para algunos cristianos, no pudo ser inventado por las primeras comunidades, más propensas a subrayar el carácter único de Jesús que su participación en el común destino de los hombres.
Los acontecimientos externos que tienen lugar después de haberse bautizado, mientras ora, nos hablan de la experiencia interior que acaba de tener. A la disposición expresada por Jesús de entrega incondicional corresponde, por parte de Dios, la donación total de su espíritu. Tres imágenes, dos visuales y una auditiva, sirven para describir tal experiencia:
El “cielo abierto” de par en par, después de siglo que se ha mantenido “cerrado” por haber acallado el pueblo la voz de los profetas, significa que con Jesús se abre e inicia una nueva etapa en la historia: la comunicación definitiva y permanente de Dios con la humanidad.
La “bajada del Espíritu Santo” sobre Jesús significa que este miembro del pueblo, que ha venido para hacerse bautizar, es ungido y presentado como el “rey mesiánico” (Isaías 11, 1-5). Su unción y misión no es algo puntual, como la de los profetas antiguos, sino que se trata de algo permanente, pues el Espíritu de Dios reposa sobre él.
El texto de la comunicación celeste es la imagen auditiva. Lo que dice la voz del cielo es el culmen del relato. Ella define lo que es Jesús para Dios. De esta experiencia de Dios, que le revela que es el Hijo, nace la misión por la que Jesús deja la esfera de su vida privada y empieza su vida publica para compartir su experiencia con los demás. La unión efectiva y permanente entre el Espíritu de Dios y el hombre Jesús cierra una etapa de la revelación y abre una nueva: la creación culmina con Jesús, el hombre perfectamente acabado, el Hijo del hombre e Hijo de Dios.
En este domingo que celebramos la fiesta del bautismo del Señor, es conveniente recordar las exigencias de nuestro propio bautismo, a la luz del Bautismo de Cristo, que fue manifestación de su filiación divina, comienzo de su misión pública, proclamación de una nueva fidelidad, un nuevo amor y una nueva ley. Los bautizados debemos manifestar en toda circunstancia que somos hijos de Dios, ungidos con un espíritu nuevo, que vence toda cobardía y egoísmo.
Porque estamos bautizados, tenemos que vencer el miedo y profesar nuestra fe allí donde estemos: aportar luz donde haya tinieblas, no ser cómplices de las estructuras injustas, enfrentarnos al pecado del mundo, buscar afanosamente la fraternidad universal y construir el futuro de una historia nueva.  Todo ello celebrado en la comunión Eclesial
Antonio Rodríguez Carmona
Sacerdote de la diócesis de Almería

REFLEXIONA EN EL AÑO DE LA FE


sábado, 5 de enero de 2013

LA SOLEMNIDAD DE LA EPIFANÍA DEL SEÑOR



El nacimiento de Jesús es Buena Noticia para toda la humanidadJesús no es monopolio de nadie.  Los sabios  demuestran que quienes miran  llegan a ver y quienes buscan consiguen encontrar. Representan una sabiduría poco común: la de quienes saben leer los signos de los tiempos y entienden que la salvación de la humanidad no está en la prepotencia y el poder, sino en la sencillez, la ternura y la bondad. ¿Descubro las “estrellas” que indican la presencia de Jesús en el mundo y en mi ambiente? 

Herodes se echa a temblar ante la posibilidad de perder su poder, su sillón y su palacio. Acude a los escribas que conocen las escrituras, saben lo que está anunciado, pero están instalados cómodamente y no les interesa moverse ante el anuncio de los sabios.

Ojalá que no ignoremos, que no nos pase desapercibida ni nos sobresalte ninguna Buena Noticia que nos ayude a buscar la solidaridad, la justicia, la universalidad... 
El texto de los magos, exclusivo de Mateo,  nos ayuda a comprender que al misterio de Dios se llega también por caminos diferentes al religioso.

Los magos, Herodes y los escribas nos muestran las distintas reacciones que tenemos las personas ante una misma señal y cómo se relacionan esas señales con los deseos, las ilusiones, los sentimientos, las ambiciones... personales. 
Los magos sienten alegría, se ponen en camino, reconocen a Jesús y le adoran.

Herodes, Jerusalén, los sumos sacerdotes y los maestros de la ley se inquietan ante la noticia, actúan ladinamente y planean la muerte del Niño. Los poderosos, los que se creen “salvadores”, cuando en realidad son dominadores, no se arrodillan ante Dios, porque se idolatran a sí mismos.

En su largo y laborioso camino buscan, ven, se cuestionan, creen, adoran, ofrecen,  se transforman... Ponerse en camino supone desprendimiento, salir de uno mismo, dejar seguridades, desinstalación, superar miedos, aceptar la sorpresa y la novedad. Ponerse en camino es necesario para descubrir, encontrar y manifestar a Jesús. Encontrarlo es la mayor alegría. e la noticia, actúan ladinamente y planean la muerte del Niño.

Adorar, descubrir la bondad de Dios, sentir agradecimiento, reconocer el misterio, es la actitud de toda persona creyente ante Dios. Es día de dar y recibir regalos. Regalemos y recibamos ilusión, alegría, acogida, amistad, cariño, ternura, bondad, solidaridad..., BUENA NOTICIA.  Los magos ofrecieron lo mejor que tenían.  Como estos hombres sabios, todos podemos buscar, descubrir y manifestar a Jesús. Todos estamos invitados a colaborar en la Epifanía de Jesús al mundo. 

El encuentro con Jesús les hace cambiar de camino. Símbolo de transformación interior. Recorren caminos nuevos porque son personas nuevas. Ya no necesitan el poder de Herodes ni el saber de los escribas. Han experimentado la inmensa alegría del encuentro con una Persona que dará un nuevo sentido a su vida, a todo lo que hagan y les suceda en el futuro. Esa puede ser la consecuencia de nuestro encuentro con Jesús: la transformación de nuestra vida.  La capacidad y la decisión de tomar otro camino.

REFLEXIONA EN EL AÑO DE LA FE